Personas reunidas durante una jornada de trabajo

PARTICIPACIÓN CIUDADANA

Hagamos Plaza: cómo Luján de Cuyo reinventa sus espacios verdes con la voz vecinal y el desafío de sostenerlos

En la localidad mendocina, 42 plazas cobran vida gracias al codiseño entre vecinos y municipio. Un camino compartido que fortalece los lazos comunitarios y aprende a sortear los desafíos de la gestión.

En la esquina de Los Peralitos y Huilen, el viento cordillerano hace mover apenas las hojas de los sauces que rodean la plaza. Levanta una polvareda fina casi imperceptible. Es verano en Argentina, última semana de enero. Alrededor de dos pizarras blancas un grupo de vecinos y vecinas del barrio Cordón del Plata boceta diferentes ideas para el espacio. Ricardo cuenta que desde la Unión Vecinal Valle Cordón del Plata, siempre impulsaron mejoras para la plaza, la cual describe como una de las más grandes de la provincia. 

La historia de este predio es una entre tantas otras que resume un problema público. La falta de apropiación y sentido de pertenencia local que provoca la planificación urbana y las refuncionalizaciones de espacios públicos que se deciden de manera unilateral desde el Estado. Una metodología tradicional de gestión que ignora la consulta y perspectiva territorial de la ciudadanía. Y que muchas veces tiene como consecuencia el desuso de lugares comunitarios, el vandalismo o el desinterés por lo que sucede en la ciudad.

Tanto por la necesidad latente de fortalecer los buenos vínculos comunitarios como la de lograr una buena apropiación de los espacios públicos refuncionalizados, la Municipalidad de Luján de Cuyo, en la provincia de Mendoza, creó en 2023 el programa Hagamos Plaza. Diseñada por la Dirección de Cercanía y Participación Ciudadana, la iniciativa invita a la comunidad a ser parte de la transformación y revalorización de espacios en desuso o deteriorados en espacios verdes que puedan ser epicentro del entramado social. 

Ricardo participó del codiseño de la Plaza B° Cordón del Plata, que propone la colocación de juegos infantiles, puntos lumínicos, bancos, bebederos y cestos de basura, al igual que la construcción de canchas de fútbol-tenis, tejo y senderos peatonales de granza. “Cada uno plasmó sus ideas y junto al intendente, su equipo y la unión vecinal instrumentamos cómo queríamos que sea. El proyecto se licitó y ahora estamos a la espera de que empiecen las obras de refuncionalización de nuestra querida plaza”, explica el lujanino de 58 años.

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Luján de Cuyo. Municipalidad de Luján de Cuyo.

“Cercanía”, el reto de Luján de Cuyo frente a su expansión territorial

Luján de Cuyo tiene 175.056 habitantes y es el sexto departamento más poblado de Mendoza después de Guaymallén, Las Heras, Maipú, San Rafael y Godoy Cruz. En los últimos años experimentó un crecimiento urbano acelerado. Entre los censos de 2010 y 2022, su población aumentó un 46%. Ese crecimiento coincidió con la incorporación territorial del distrito Vertientes del Pedemonte en 2018 y una sostenida expansión inmobiliaria hacia zonas agrícolas.

El departamento abarca 4.847 kilómetros cuadrados, pero la vida cotidiana del 96% de su población ocurre en tan solo el 3,3% de esa superficie en donde, actualmente, se concentran 540 barrios (52 privados y 47 populares o irregulares). 

Mercedes vivió toda su vida en Luján de Cuyo, excepto el último año y medio que se mudó a Godoy Cruz. Desde esa vereda se para y reconoce que, quizá, su testimonio seguramente esté sesgado: “Luján de Cuyo es mi lugar en el mundo, no puedo ser muy objetiva”, dice. “Es una ciudad intermedia, un lugar hermoso por sus paisajes pero también súper diverso”, describe y aclara que, para ella, ese es un “combo espectacular”. “Tenés un centro histórico con un montón de servicios, una zona industrial y agrícola muy importante, y estás cerca de la Ciudad de Mendoza, pero con la tranquilidad que te da vivir en las afueras”, observa. “Se respira mucho barrio aún, a pesar de que ha crecido mucho. El desafío hoy es poder permitir una expansión residencial sin perder la cercanía”, agrega. 

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Distritos de Luján de Cuyo. Municipalidad de Luján de Cuyo.

En términos económicos, Luján de Cuyo se posiciona como el motor industrial de Mendoza. Aporta casi el 13% del PBI provincial y concentra el 55% de la producción manufacturera, a partir del Parque Industrial Municipal (PIM) y la destilería de petróleo de YPF, ubicada en la cabecera del Corredor Bioceánico Central. Según datos proporcionados por el municipio, entre 2010 y 2022 la economía presentó un crecimiento del 30% en la oferta de servicios, comercios y enoturismo, con más de 100 bodegas y 15 mil hectáreas de viñedos que coexisten con ese perfil industrial. 

“Otra particularidad que tiene Luján es que le dicen ‘ciudad dormitorio’. Mucha de su población vive ahí, pero estudia, trabaja o se relaciona en Godoy Cruz o Ciudad de Mendoza”, explica Mercedes sobre la dinámica urbana del departamento. En relación a ese aspecto, la joven de 31 años menciona que se realizaron muchas obras importantes de infraestructura vial para generar conexión y cercanía con otros territorios. 

El contexto institucional reciente de Luján de Cuyo está marcado por una continuidad administrativa y partidaria. Esteban Allasino, actual intendente, asumió su mandato para el período 2023-2027 luego de ser jefe de Gabinete durante la gestión de Sebastián Bragagnolo, entre 2019 y 2023. Este aspecto de pertenencia a un mismo espacio político permitió una transición de gobierno que facilitó la persistencia de reglas y procedimientos; y la continuidad de planes y programas territoriales a mediano plazo.

En 2019 la gestión municipal entrante enfrentaba una serie de desafíos que exigían ser abordados. Destacan la acumulación de residuos en la vía pública y plazos de atención ciudadana que promediaba los 14 días por reclamo. “Antes de 2019 se vivía un clima de mucho abandono en Luján: espacios verdes abandonados, calles destruidas e incluso había dejado de pasar el recolector de basura. Además había un rechazo generalizado a todo lo que viniera de parte de la municipalidad", recuerda Mercedes en un audio de WhatsApp.

Hagamos Plaza: la iniciativa que recuperó 42 de 50 plazas planificadas

Durante el gobierno de Sebastián Bragagnolo, la Municipalidad de Luján de Cuyo alineó su gestión con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 2030. La comuna categorizó el territorio mediante un radio técnico de accesibilidad de 500 metros alrededor de cada espacio verde. La estrategia de entonces apuntó a garantizar que cada familia cuente con un parque de calidad a una distancia caminable de su vivienda. Un hito de este período fue el desarrollo de la Plaza de los Niños, donde antes era el asentamiento del Bajo Luján.

A partir de 2023, aún con importantes desafíos en la infraestructura urbana y de modernización digital, la gestión detectó otro reto latente. Según un reporte técnico de gestión, aunque el 60% de las obras públicas incorporaban instancias de diálogo con la comunidad, solo el 6% de estos proyectos lograba un nivel vinculante o de máxima incidencia comunitaria. Frente a esa brecha ciudadana, el municipio formalizó en 2024 la creación de la Dirección de Cercanía y Participación Ciudadana a través del Decreto Municipal N° 0430/2024. 

Desde el municipio remarcan que la repartición “ya existía desde 2019 como jefatura y fue dependiendo de diferentes áreas hasta que se formalizó como una Dirección bajo el ala de la Secretaría de Gobierno”. Por esa razón la estructura cuenta con datos desde el minuto cero de su formalización.

Juan Pablo II, en el distrito Perdriel, fue la plaza N° 20.
Juan Pablo II, en el distrito Perdriel, fue la plaza N° 20. Foto: Municipalidad de Luján de Cuyo.

Una de las políticas públicas impulsadas por el área fue Hagamos Plaza, que propone convertir la socialización de las obras en espacios consultivos y mecanismos participativos vinculantes. “Bajo esta premisa, la comunidad cuenta con voz y voto real para definir el diagnóstico y los diseños de su plaza local. Eso incrementa la satisfacción de los vecinos y garantiza la sostenibilidad del espacio público a través del principio de corresponsabilidad comunitaria”, explica Paola Rodríguez, directora de Cercanía y Participación Ciudadana.

“Para nosotros Hagamos Plaza no es un producto sino un ecosistema de participación que incluye esa infraestructura de cercanía y participación ciudadana, que contempla el diseño del área, la dinámica de trabajo y la filosofía con la que hemos ido diseñando los diferentes dispositivos para que ese ecosistema sea un espiral de crecimiento constante”, explica la directora respecto a cómo conciben esta herramienta pública.

Mapa de proyectos desarrollados en el marco del programa Hagamos Plaza, impulsado por la Dirección de Cercanía y Participación Ciudadana de la Municipalidad de Luján de Cuyo. Incluye intervenciones de codiseño, recuperación de espacios existentes y obras construidas desde cero. Elaboración propia.

La funcionaria menciona: “Con Hagamos Plaza entendimos que había que socializar un montón de conceptos que no son sencillos, que la participación ciudadana rompe la estructura administrativa municipal habitual”. Desde 2019, la Dirección pasó de una única persona a ocho integrantes que combinan diferentes perfiles (psicología social, análisis y diseño de datos y facilitadores territoriales). “Con estos cambios logramos que el 100% de las plazas sean realmente co-diseñadas por el municipio y la comunidad”, agrega.

Con el propósito de dar continuidad política al mejoramiento de plazas y espacios de uso común de la comunidad, al inicio de su gestión el intendente Esteban Allasino anunció un plan de remodelación de 50 plazas, codiseñadas junto a la ciudadanía para fomentar la apropiación del espacio comunitario. De acuerdo a los registros auditados por la Dirección de Cercanía y Participación Ciudadana de la Municipalidad de Luján de Cuyo, entre julio de 2023 y septiembre de 2026, el programa alcanzó la refuncionalización de 42 plazas.

Unos minutos antes de dar por inaugurado el primer espacio en el marco de este plan, la Plaza Jardín Casa de Fader en el distrito Mayor Drummond, Allasino dijo: “Hoy inauguramos la primera de 50 plazas que están en ejecución en simultáneo, las mismas han sido co-diseñadas con los vecinos en un trabajo conjunto. Si bien hoy estamos en tiempos de incertidumbre en términos económicos, los vecinos de Luján merecen un municipio presente, que dé la cara y sostenga los servicios y obras que nos caracterizan”.

Alrededor de estas intervenciones territoriales, según cifras oficiales, 3.325 vecinos participaron de manera directa en instancias de coparticipación de estos 42 espacios públicos. Además, se movilizaron 46 socios estratégicos, destacándose bibliotecas populares, colectivos artísticos, clubes deportivos e instituciones educativas y de la sociedad civil, para garantizar la participación de sectores con menor incidencia en el diseño del espacio urbano: infancias, mujeres, adultos mayores y emprendedores socioculturales.

Imagen cenital de la Plaza del Barrio IV de Perdriel.
Imagen cenital de la Plaza del Barrio IV de Perdriel. Foto: Municipalidad de Luján de Cuyo.

Las 42 plazas inauguradas a lo largo y ancho de Luján de Cuyo hoy representan un avance físico del 84% de la meta fijada por la actual gestión local. El presupuesto asignado a implementar las metodologías participativas del programa Hagamos Plaza evolucionó de $500.000 en 2023━equivalentes s $3.000.000 (2.000USD) en 2026━ a $25.500.000 en 2026 (16.900 USD), según datos informados por la dirección de Cercanía y Participación Ciudadana. En 2023 el presupuesto contempló gastos operativos como folletería, acciones lúdicas y eventos, traslados, sonido, catering y merchandising. 

En 2026, los fondos son utilizados para gastos relacionados a las reuniones: pizarra, papelería, resaltador, porta plano, gazebo, aguas, barritas de cereal, libretas, regalos institucionales; y también a las inauguraciones: livings, tablones y manteles, muralistas, pintura y ambulancia entre otros. Con la asignación de recursos financieros el municipio dio marco operativo al programa. Entre 2023 y 2026, las partidas destinadas a la metodología de codiseño y participación —independientes de las licitaciones de obra civil que financia Obras Públicas— pasaron de acciones puntuales de difusión a una estructura formal de activación comunitaria, ya que cada obra requiere acciones previas, durante y post obra para generar el ciclo completo de la metodología: desde la socialización hacia la fidelización.

También se solicitó al municipio información sobre los montos presupuestados y ejecutados para las obras de las plazas, que son independientes de los fondos destinados a las actividades participativas del programa. Al cierre de esta edición, no se había recibido una respuesta.

Descripción pendienteEvolución y presupuesto de Hagamos Plaza.
Evolución y presupuesto de Hagamos Plaza. Generado con Gemini Notebook.

Cómo funciona en la práctica el codiseño participativo en Luján de Cuyo

  1. Codiseño, diagnóstico y propuesta. La dirección de Cercanía y Participación Ciudadana realiza un relevamiento técnico y social que evalúa las condiciones estructurales del territorio a intervenir. Se identifican los referentes locales y se traza un mapa de actores estratégicos. Posteriormente, vecinos, vecinas y funcionarios municipales de las áreas de Obras Públicas, delegado e intendente municipal participan en talleres colectivos, facilitados por los miembros de la Dirección, donde plasman necesidades y consensúan el diseño final del espacio público sobre un plano en blanco. Cada persona puede expresarse con palabras y dibujos bajo la técnica de lluvia de ideas, con el objetivo de democratizar la palabra.

  1. Validación, consenso y ajuste. Esta es la instancia formal de devolución comunitaria. El proyecto técnico elaborado con los insumos del codiseño es expuesto de forma presencial (en el caso de plazas distritales / cabecera) o virtual (plazas barriales) ante la comunidad, permitiendo aportes finales de la comunidad antes de la ejecución física de las obras de infraestructura urbana, asegurando la transparencia y corresponsabilidad.

  1. Inauguración, activación e identidad. Se realiza un evento lúdico-protocolar de apropiación festiva que celebra la recuperación del espacio. Desde 2026, se incorporó de manera sistemática la metodología de Reconstrucción de Identidades Locales (RIL), recopilando valores, hitos y memorias barriales mediante dispositivos lúdicos que sirven de insumo estratégico para el Presupuesto Participativo municipal, otro programa que bajo la órbita de la Dirección.

  1. Apropiación y uso sostenible. Esta fase es clave y dura un mes en plazas distritales o de cabecera y una semana en plazas barriales. Se mapean actores locales que desarrollen actividades y junto a ellos se planifican y realizan talleres, eventos y actividades en alianza directa con la comunidad, ajustando la grilla según las demandas locales. Se utiliza la “transferencia de prestigio” para potenciar y visibilizar a emprendedores del barrio, y que ellos transfieran al espacio público recuperado ese valor que les otorga su comunidad. También se proyecta la realización de murales identitarios de expresión colectiva como sellos de orgullo local y de compromisos asumidos.

Una vecina en la instancia de codiseño.
Una vecina en la instancia de codiseño. Foto: Unión Vecinal Valle Cordón del Plata.

Claroscuros del programa: sostenibilidad financiera y auditoría propia

A pesar de la escala territorial y la metodología participativa fidelizada, Hagamos Plaza convive con claroscuros relacionados a la reducción del presupuesto proyectado, la falta de auditorías específicas al programa y ajustes para garantizar la sostenibilidad de cada obra. Joaquín Sagas, secretario de Hacienda de la Municipalidad de Luján de Cuyo, cuenta: “A mitad de año tuvimos que reducir el presupuesto asignado, tal como ocurrió con todo el presupuesto municipal, por motivo de la situación económica y la baja coparticipación”.

Ante este escenario el municipio decidió no avanzar con varios proyectos. Pero el secretario comenta que en el caso de Hagamos Plaza, por ejemplo, se prevé retomar estas obras en 2027. “Al final del día, el presupuesto es un ‘pre-supuesto’ de lo que va a pasar al año siguiente. Se planificó con unas condiciones macroeconómicas nacionales y provinciales que cambiaron cuando cayó la recaudación por la coparticipación. Aunque nosotros en Luján tenemos una cobrabilidad propia muy alta”. 

Sagas subraya: “Es un programa exitoso, los resultados son muy buenos y hay que seguir pero sin acelerarnos de más para no tropezar ni frustrarnos con algo que, en el fondo, está funcionando muy bien”. Además, agrega que “hay que encuadrar las propuestas en lo que realmente se puede hacer. No para encajonar los proyectos de los vecinos, sino para no hacerlos participar en algo que no va a prosperar, ya sea por exceder las posibilidades técnicas y económicas, o porque es algo tan chiquito que nos cuesta ejecutarlo”.  

Capacitación en Evaluación Participativa.
Capacitación en Evaluación Participativa. Foto: Dirección de Cercanía y Participación Ciudadana.

Otro contraste es la inexistencia de una auditoría directa al programa. Sobre este tema, Paola Rodríguez explica que la revisión y evaluación de Hagamos Plaza se da a través de “los procedimientos internos de la Secretaría de Hacienda y los controles mensuales que se realizan a cada una de las áreas desde el área de Planificación, que se pueden encontrar en la sección Datos Abiertos de la web municipal”. Además menciona que de forma externa se hace por medio del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Mendoza.

Además, la funcionaria agrega: “Actualmente estamos capacitándonos en Evaluación Participativa con el equipo del Programa de Estudios del Trabajo, el Ambiente y la Sociedad (PETAS), de la Universidad de San Juan, para incorporar evaluación participativa en 2027, tanto en el programa Presupuesto Participativo como en el de Hagamos Plaza”.

Por su parte, Adrián Devia, presidente del bloque opositor Cambia Mendoza e integrante del Concejo Deliberante de la Municipalidad de Luján de Cuyo, destaca el rol fiscalizador del cuerpo legislativo para este tipo de iniciativas. “Desde el ámbito legislativo tenemos todas las facultades para solicitar pedidos de informes sobre la ejecución del gasto, detallando no solo el rendimiento contable, sino también quiénes son los proveedores y el costo de los materiales u obras que se ejecutan en las plazas”. 

Recorte de audio de Adrián Devia

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"Tenemos todas esas herramientas y tenemos la herramienta madre que es controlarlo, y es donde nosotros hacemos principal foco en el momento de aprobar el presupuesto municipal, porque ahí tenemos que tener detalle de las plazas, cuánto presupuesto va a gastar, si después salió más por qué salió más, si debería haber salido menos o a la inversa. Entonces las herramientas por lo menos constitucionales y dadas por los reglamentos legales de la provincia están. Está en nosotros como concejales, precisamente órgano de control, mantener esa información actualizada con el área".

Sobre los resultados del programa en estos últimos tres años, Devia reflexiona: “La herramienta objetivamente es fantástica, genera comunidad y cercanía, hay participación de los vecinos, sin lugar a duda. En el momento del codiseño de la plaza, sin embargo, desde el gobierno local no se garantiza que haya una representatividad macro de toda la comunidad. Entonces creo que puede terminar fallando la idea en cuanto a que no participan todos, sino sólo un grupo reducido de vecinos los que deciden por su plaza”. 

En relación a ese punto, el funcionario sugiere, como una crítica constructiva, que se puede afinar el uso del recurso público para que sea más positivo el impacto en los ciudadanos. “Creo que hay que pulir más la información directa hacia los ciudadanos, te aseguro que en Luján muchos no conocen o saben del programa. Ese sí creo que es un un punto que hay que quizá endurecer, porque la verdad es que sí se ve que la diferencia cuando la obra pública llega a un barrio o distrito, porque se decide en conjunto cómo hacerla”.

“Si bien en el Concejo nosotros somos quienes autorizamos los gastos y dónde se van a hacer, el cómo es la parte positiva de esta herramienta. El municipio podría decir: vamos a renovar 30 plazas en el año y las vamos a hacer con este esquema, todas iguales, y desde el área de Obras Públicas. Sin embargo, deciden que muchas veces hay un ahorro, incluso de un uso eficiente del recurso, cuando se traslada esa idea de la co-construcción de la plaza presupuestada y los vecinos deciden qué y cómo hacerlo”, concluye.

“Con Hagamos Plaza entendimos que había que socializar un montón de conceptos que no son sencillos, que la participación ciudadana rompe la estructura administrativa municipal habitual”.

Paola Rodríguezdirectora de la Dirección de Cercanía y Participación Ciudadana.

La importancia de la co-construcción de espacios públicos

El espacio público -calles, rutas, jardines, parques y espacios naturales, entre otros- opera como articulador de la vida cotidiana de las personas en múltiples dimensiones. Desde la salud física y mental, hasta el cuidado ambiental y la promoción de economías de proximidad. Para Luis Romahn, director ejecutivo de World Urban Parks, “son un gran espacio igualador y ecualizador de las ciudades. Funcionan para todos porque precisamente todos somos iguales ahí. Son lo más democrático que hay en las ciudades”. 

El fundador de Parques de México, una consultora especializada en espacio público, remarca que estos lugares sirven siempre que estén bien activados y gestionados como motores de la prevención del delito y de la promoción de la seguridad entre las personas. “Si salimos todos a los espacios porque están bien administrados y tienen actividades para todo el mundo, pues se vuelve el ciudadano el auto vigilante y esto hace que funcione mejor la ciudad y que se requieran mucho menos policías en estos espacios”, explica. 

En este camino, Romahn argumenta que “la participación ciudadana es muy importante, porque históricamente esto se ha atribuido a la función pública y los ciclos políticos de la misma no pueden ir de la mano con el desarrollo de los espacios públicos”. Además, agrega: “En muchos casos, en muchas partes del mundo, el espacio público se ha secuestrado por parte de la función pública como botín político para poder hacer promociones de campañas políticas e inclusive como refugio de corrupción".

Recorte de audio de Luis Romahn

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"Sobre cuáles son los indicadores para determinar si una iniciativa en donde el municipio co-diseña sus parques urbanos junto a la ciudadanía, constituye una "buena práctica" sostenible e integral, o simplemente es un caso de éxito institucional: "Primero un sistema de gobernanza que pueda ponerle el check o la palomita a diferentes factores que tengan que ver con el establecimiento de una política pública, de un proceso legal, jurídico y que esta política trascienda a partir del ciudadano, la creación de grupos vecinales y la medición de la activación del espacio a partir de diferentes indicadores que te puedan dar razón de cómo el programa va funcionando: participación de los vecinos, asistencia a los eventos, la asistencia a las actividades, este tipo de cosas"

El especialista propone que los municipios y la ciudadanía construyan estos espacios en conjunto. Para ello, plantea que ambos actores deben cambiar su forma de pensar y trabajar juntos para revitalizarlos. “Hace años vi uno de estos memes urbanos que decía que el problema de lo público es que los funcionarios piensan que es de ellos y los ciudadanos piensan que es gratis. Esa frase refleja algo importante: el cuidado que deberíamos de tener todos hacia el espacio pensando que es nuestro”, comenta. 

Entonces, frente a propuestas como Hagamos Plaza, Luis Romahn sugiere que desde el momento cero tienen que existir orden y reglas claras. “El codiseño no es nada más levantar la mano y decir a ver qué quieren en el parque; hay toda una situación de recursos, de capacidades y de vocaciones que, si no son tratadas por especialistas, se salen de control", señala. Además, sentencia: “El político tiene que tener la habilidad de poder pactar con la comunidad y hacer que el programa venga de ellos; si no, el próximo alcalde que llegue es muy probable que eche para abajo la iniciativa”.

En cualquier vínculo social ponerse de acuerdo no siempre es fácil y suele haber discusiones sobre qué juegos o bancos poner. Pero para Romahn, esas diferencias son naturales, por eso ante procesos de co-diseño y participación ciudadana aconseja: “El primer ingrediente tiene que ser el diálogo y el segundo tiene que ser abrazar el conflicto, porque estos procesos son procesos de negociación entre la comunidad y el gobierno que siempre van a generar un conflicto. El problema no es el conflicto, el problema es cómo nos ponemos de acuerdo".

Recorte de audio Luis Romahn

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Sobre cómo se puede lograr la sostenibilidad financiera de estos espacios y una permanencia a largo plazo de los mismos sin depender en su totalidad del estado

Otras ciudades que gestionan sus espacios verdes junto a la comunidad

En diferentes países del mundo el problema de cómo sostener los espacios verdes a lo largo del tiempo encontró una respuesta en modelos de gestión compartida. Un ejemplo pionero es el Central Park Conservancy en Nueva York (Estados Unidos), que empezó a finales de los años ‘70, cuando estaba destruido y la ciudad sin fondos para poder arreglarlo. La solución fue hacer una asociación público-privada con la organización Conservancy, que tiene una participación mínima del gobierno y máxima de la comunidad. 

Cuatro décadas después esta fórmula impulsó la creación de más de tres mil asociaciones civiles que pactan con el gobierno para administrar parques en diferentes ciudades de Estados Unidos. Este éxito generó un efecto contagio y empezó a implementarse en otras ciudades del mundo, como en México, donde se empezaron a crear organismos públicos descentralizados que comenzaron a desarrollar sus propios sistemas de parques a partir de estos modelos para garantizar su supervivencia en el ámbito público. 

Antes y después de un espacio en el marco de Plazas de Bolsillo.
Antes y después de un espacio en el marco de Plazas de Bolsillo. Imagen: Municipalidad de Rosario.

Un ejemplo de esta sinergia es el Bosque de Chapultepec en Ciudad de México, que cuenta con un fideicomiso que se encarga de la captación de recursos destinados a la remodelación, rehabilitación y preservación de dicho espacio público. El objetivo de los actores que participan de esta iniciativa, según su web, es que “las familias que lo visitan disfruten de un parque urbano de competencia mundial, que además de ser un patrimonio cultural, natural y artístico, es fundamental para la conservación ambiental de la Ciudad de México”.

Con una estructura similar a Hagamos Plaza, la ciudad argentina de Rosario implementó un esquema de urbanismo táctico y codiseño barrial con obras ejecutadas en menos de 40 días. Con 101 espacios reconvertidos y más de 10.000 vecinos involucrados, la experiencia del programa Plazas de Bolsillo combina participación activa, acción estatal y transformación del uso del espacio público.

Lecciones de co-construcción de apropiación comunitaria desde una plaza

Siete meses después de los primeros bocetos de plaza trazados sobre una pizarra blanca, la esquina de Los Peralitos y Huilen empezó a cambiar su fisonomía. En las historias de Instagram de la Unión Vecinal Valle Cordón del Plata, comenzaron a compartir los avances que muestran el movimiento del suelo, los cordones de hormigón y los senderos que empiezan a marcarse sobre la tierra. Las publicaciones hablan de “progreso”, de un “disfrute” que se percibe cercano para las familias que se reunirán ahí mismo. 

Para la Dirección de Cercanía y Participación Ciudadana “la relevancia de Hagamos Plaza no reside meramente en la refuncionalización física del mobiliario urbano, sino en el impacto documentado de la corresponsabilidad y gobernanza participativa. Al descentralizar el poder de decisión y transferir prestigio e influencia vinculante de forma directa a la comunidad, el gobierno local reduce drásticamente las tasas de vandalización y los costos financieros de mantenimiento a mediano plazo, construyendo capital social sólido”, expresa la dirección.

"Las herramientas -por lo menos constitucionales y dadas por los reglamentos legales de la provincia- están. Está en nosotros como concejales, precisamente órgano de control, mantener esa información actualizada con el área".

Adrián DeviaPresidente del bloque Cambia Mendoza.

La experiencia de Luján de Cuyo demuestra que el codiseño funciona cuando existe, como mencionaba el especialista Luis Romahn: “orden y reglas claras”, y que su sostenibilidad a largo plazo y su capacidad de replicarse en otros distritos están condicionadas por factores materiales inevitables. El principal es la capacidad del Estado para sostener el financiamiento en contextos macroeconómicos adversos, donde la caída de la coparticipación puede paralizar licitaciones o postergar obras comprometidas. 

A ello se le suma la capacidad de mediar la tensión cotidiana entre el deseo vecinal y la viabilidad técnica: proyectos comunitarios que chocan con la falta de especialistas municipales o tareas de escala tan reducida que no resultan atractivas para los contratistas privados. El otro reto de fondo radica en sostener una participación representativa en un territorio fragmentado, donde conviven urbanizaciones cerradas con asentamientos informales y donde no todos los barrios cuentan con el mismo músculo organizativo. 

En un país donde la participación ciudadana suele anunciarse en discursos de gobierno abierto pero rara vez se audita en el territorio una vez que se toma la foto final, Hagamos Plaza demuestra qué engranajes funcionan cuando se comparte el control técnico y se transparentan sus límites. La prueba definitiva del programa, como mencionan desde su dirección, no se mide en “la refuncionalización física del mobiliario urbano”, sino en la capacidad de que ese acuerdo entre el gobierno y la comunidad, que permite que estas plazas sigan en pie, activas y cuidadas, trascienda a través de los años.

La portada, infografía y audios de esta publicación fueron desarrollados con apoyo de herramientas de Inteligencia Artificial (Google Pinpoint, NotebookLM y Gemini), en el marco del Laboratorio de Periodismo RedLab, una alianza de FOPEA y Google News Initiative.